“Sesión Salvaje”
es un documental realizado por Paco Limón y Julio C. Sánchez han
realizado un gran trabajo de investigación para regalarnos un homenaje a un
cine realizado en entre los años 60 y 80. Pero no solo a este cine, sino que
homenajea a una generación de cineastas que como comentan en esta producción,
habría que haberles hecho un monumento.
Este documental tan bien llevado abarca la época
dorada del cine español, comenzando por los westerns rodados en Almería, una
etapa fascinante con coproducciones italianas o americanas, títulos como “El
Hombre de Río Malo” dirigida por Eugenio Martín en donde podríamos
encontrar a un jovencísimo Simón Andreu compartiendo pantalla con Lee
Van Cleef, Gina Lollobrigida o James Mason.
Pasamos del Western al Fantaterror de una manera
maravillosa con la película “Condenados a Vivir” de Joaquín Romero
Marchent, catalogada por los americanos como “La Ultima Casa a la
Izquierda” del Western, una película oscura, agónica y bastante gore o por
lo menos en su versión americana, pues a continuación se habla de la censura y Simón
Andreu es el que nos introduce al terror con “La Novia Ensangrentada” de
Vicente Aranda, en donde ya se empieza a ver un pecho.
A partir de ahí muchas caras conocidas son las que
veremos hablar de un cine que hoy en día las nuevas generaciones están
descubriendo con asombro; algunos de ellos serán la última vez que los veamos,
como a Jordi Grau, Álvaro de Luna o Javier Aguirre.
José Lifante, Eugenio Martin, Lone
Fleming, Esperanza Roy, Loreta Tobar, Antonio Mayans, Paco Cabezas y Adrián García
Bogliano, son los encargados de hablar sobre la edad de oro
del Terror en España. En ella resaltan la figura de un hombre que creía en lo
que estaba haciendo “Paul Naschy”, el contra todos, así lo define Antonio
Mayans.
El género fantástico era un producto que se vendía
mejor fuera que en nuestro país, porque era impensable que en España hubiese
hombres lobos, vampiros u otros monstruos. A la vista está que este género se esté
editando en alta definición en países como Alemania, Estados Unidos o
Inglaterra, mientras que aquí nos vemos privado de ello y tengamos que comprar
dichas ediciones fuera de nuestras fronteras.
Narciso Ibáñez Serrador se
adelantó a nuestro tiempo con “¿Quién puede marta a un niño?” O ese
terror gótico semejante al de la Hammer con “La Residencia”. Juan
Piquer Simón fue todo un referente de la ciencia ficción y el terror con
producciones como “La Grieta”, “Slug, Muerte Viscosa”, “Viaje
al centro de la tierra”, “Mil Gritos tiene la Noche” o con la
primera película de superhéroes española “Supersonic Man”.
Eugenio Martín
nos brindó con una fabulosa película de aventuras como él bien indica, pero con
toques sobrenaturales en “Pánico en el Transiberiano”, Jorge Grau
con sus dos obras maestras “No Profanar el Sueño de los Muertos” y “Ceremonia
Sangrienta”, Amando de Ossorio y su legado de los Templarios “La
Noche del Terror Ciego”, “El Ataque de los muertos sin ojos”, “El
Buque Maldito” y “La Noche de las Gaviotas”, Javier Aguirre con
“El Jorobado de la Morgue”, José Luis Merino y “La Orgia de
los Muertos”, León Klimovsky y “La Saga de los Drácula”, Carlos
Aured con “La Venganza de la Momia”, José Ramon Larraz con “Las
Hijas de Drácula” y “Al Filo del Hacha”; Iván Zulueta nos inquietó
con una delirante historia en “Arrebato”, el cine dentro del cine de Bigas
Luna en “Angustia”, el cine parapsicólogo de Sebastián d ́Arbo,
Jesús Franco, ese señor que hacia lo que le salía de los huevos y por
supuesto nuestro querido Jacinto Molina, alias Paul Naschy con su
famoso Waldemar Daninsky.
Todos y cada uno de ellos nos han dejado un legado
cultural digno de revisar y que se merecen un monumento o un homenaje como dios
manda, gracias a estos cineastas que crearon escuela para una nueva generación
de directores, hoy en día tenemos a Alex de la Iglesia, Paco Plaza,
Jaume Balagueró, Nacho Vigalondo, Juan Carlos Fresnadillo, Juan
Antonio Bayona, José Luis Alemán, Miguel Ángel Vivas, Victor Matellano etc. ¡Ojo!
también hay que tener en cuenta que muchas de ellas no eran buenas (exceptuando
las que he nombrado anteriormente) pero la mayoría si lo son.
En 1975 y tras la muerte de Franco, la España que
conocíamos en la dictadura, comenzó a cambiar de una manera bastante rápida, se
dejó atrás un cine con referencias anglosajonas y comenzaron a contar historias
de actualidad de aquel momento.
cine “S” en donde aquello fue como una explosión, ya que años atrás
muchos españoles cruzaban los pirineos para ver ese tipo de cine. A raíz de
este tipo de cine tan liberal y aquellos títulos que eran de órdago como: “El
Fontanero, su mujer y otras cosas de meter” o el que más risas me ha
provocado en este documental “Mi conejo es el mejor” (se podría decir
que este filme son las 50 sombras de Grey a la española), comenzó a llegar el denominado
cine “Quinqui” cuyo tema central era la delincuencia, la marginalidad y
el mundo de la droga.
Directores como José Antonio de la Loma y Eloy
de la Iglesia supieron reflejar en la pantalla aquel mundo marginal y nos
presentan en sociedad a aquellos famosos quinquis como: José Luis Fernández
Eguia «El Pirri», Ángel Fernández Franco «El Torete»,
José Luis Manzano o Juan José Moreno Cuenca «El Vaquilla».
Y mientras tanto, en medio de este género de sexo,
drogas y rock and roll… nace la comedia absurda de mano de Mariano Ozores
y sus actores fetiches Andrés Pajares y Fernando Esteso.
Un cine que
se ríe de sí mismo con toques eróticos y por supuesto no podía faltar el
destape en sus películas, con la única intención de entretener al público y
parodiar los temas de actualidad del momento. “Los Bingueros” dio el
pistoletazo de salida a un total de nueve películas en común, en donde la risa
estaba asegurada.
Ya para finalizar nos encontramos con “La Ley Miro”
y el cine de calidad por el que la cineasta lucho, no hablare ni a favor ni en
contra sobre esta ley, pero si es verdad que fue una mujer muy valiente y realizo uno de los mejores filmes de nuestro país “El Crimen de Cuenca”.
De hecho, este año hemos podido disfrutar de otro grandioso documental “Regresa
el Cepa” en donde podemos ver los pros y los contras que tuvo la producción.
homenaje a aquella época dorada del videoclub y siendo realista, añoramos esos días en los que
ibas con ilusión ya fuera solo o acompañado y ver aquellos locales llenos de caratulas
de video en donde las horas se te pasaban volando viendo aquellas cajas enormes,
uno se iba a la sección de terror y se le caía la baba con esa portadas tan
maravillosas o cuando en pleno despertar sexual intentabas colarte en la sección
de adultos, hacer cola a que abrieran para ver si la película que querías
estaba disponible o sino esperar a ver si la devolvían; aquella magia ya nunca volverá,
pero los que vivimos aquello se nos quedó grabado a fuego en nuestros recuerdos
y de vez en cuando es bonito recordarlo.
Y esto es lo que han conseguido los
directores de “Sesión Salvaje”, revivir la edad de oro de aquel cine
hecho con cuatro duros, pero con mucho ingenio, cariño y con gran ilusión; ya que
hoy en día hay que verlo mentalizado en la época en la que se hizo.
Gracias a Paco Limón y a Julio C. Sánchez por
hacerme pasar un buen rato y hacer que se me saltaran alguna que otra lagrima.
Gallego.


























