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HISTORIAS PARA NO OLVIDAR – EXPOSICIÓN HOMENAJE A CHICHO IBÁÑEZ SERRADOR

Sombra
IX Festival de Cine Fantástico Europeo de Murcia

trae
la exposición homenaje a Chicho Ibáñez Serrador

«Historias
para no olvidar»

Desde ayer día 26 de febrero de 2020, todo aficionado
al fantástico puede disfrutar de una exposición sobre la figura de Chicho Ibáñez
Serrador, esta exposición forma parte del marco de Sombra IX Festival de Cine
Europeo de Murcia y que podrá verse hasta el 28 de marzo en la Biblioteca Regional
de Murcia. A continuación, os dejo con la nota de prensa ofrecida por el
festival.


Nota
de Prensa

El Director General de Bienes Culturales Rafael Gómez
Carrasco, el director del Sombra IX Festival de Cine Fantástico Europeo de
Murcia Javier García Caballero en compañía de Alejandro Ibáñez, el hijo del
maestro del terror y la televisión, han inaugurado hoy en la Biblioteca
Regional la exposición homenaje a Chicho Ibáñez Serrador, enmarcada en la programación
de la novena edición del festival con el título Historias para no olvidar. La
muestra abrirá sus puertas al público con un vino español a las 20h.


Historias
para no olvidar

Hacer una exposición sobre la figura de Narciso Ibáñez
es tremendamente complicado por la extensión de su obra. En esta breve muestra
podremos disfrutar de objetos curiosos y de incunables sobre la vida y obra de
Chicho. Tendremos el original de su primera obra “Obsesión”, que estaba
desaparecida, así como guiones originales con acotaciones de su puño y letra.
Figurines de su película “La Residencia” firmados por Vitín Cortezo.
Merchandising del “Un, Dos, Tres”, así como algunos figurines del vestuario del
programa. Guion original de “Quién puede matar a un niño” (con un título
diferente en la portada), cartas personales de su infancia dirigidas a su
padre, así como cuadernos de escuela del propio Chicho. La lista es muy amplia
y se ha hecho con el ánimo de que esta exposición descubra a un Narciso Ibáñez
desconocido para el público.

La muestra nos acercará algunos de los premios que
recibió como la Ninfa de Oro del Festival de Televisión de Montecarlo por
Historias para no dormir en 1967, la Rosa de Oro de Montreux por Historias de
frivolidad en 1968 y el Goya de Honor en 2019, así como la cartelera original
de La Residencia y Quién puede matar a un niño y la digitalizada de El hombre
que vendió su risa. Obra con la que se presentó en RTVE en 1963 y se puede
considerar la «llave» que le abrió las puertas de la televisión en
España. 


Chicho,
en la memoria y en el corazón

Los autores, los creadores, son aquellos que parecen
construir una realidad, intensa y humana, más allá de la nuestra, más allá de
las simples imágenes y las simples palabras. Pero crear no es idear desde la
nada, sin generar vida, sin recrear permanentemente. De la recreación, cuando
la acompaña la genialidad, surge la novedad, el talento, la influencia. Y
buscando ejemplos de todo esto, encontramos pocas figuras que puedan
parangonarse con la de Narciso “Chicho” Ibáñez Serrador.

Nacido en Uruguay de padres actores, el que parecía
destinado a ser una figura más de la escena se afincó en España y llegó mucho
más lejos: todos aquellos ámbitos en los que colaboró, se transformaron a su
paso. Fue dramaturgo esporádico en los escenarios, pero siempre destacado
(Aprobado en inocencia, El águila y la niebla…), aunque en realidad no dejó
de escribir ni un solo día ni una sola noche: para televisión, para cine, para
revistas… Leyó más que nadie, realizó más que nadie, y siempre transmitía la
sensación de que aún quedaba mucho más por hacer, de que tenía todavía mucho
más que aportarnos.

Trajo la fantasía más elevada (Poe, Bradbury, Twilight
Zone) a la televisión con sus Historias para no dormir, impulsando de paso a
toda una generación de jóvenes escritores de género en nuestro país (Buiza,
Garci, Tébar, Plans) que encontraron en él el apoyo para darse a conocer.
Indagó en el terror en la gran pantalla, y de manera ecléctica nos aportó
algunas de las obras maestras del cine en español, como La residencia y ¿Quién
puede matar a un niño? Y supo mostrarnos que la pequeña pantalla era el lugar
ideal para la experimentación y la diversión, cogidas de la mano, y para la
formación del mismo espectador. Programas pioneros como Waku Waku o Hablemos de
sexo se concibieron para divertir e informar a pequeños y adultos; El semáforo
exploró con humor las posibilidades del show en vivo de nuevos talentos. Y Un, Dos,
Tres fue la opera omnia en la que todo podía caber y cabía (concurso, comedia,
musical, interacción), una cita ineludible para toda España, que veía en aquel
mítico programa depositados el suspense, la diversión y la esperanza.



Son solo algunos de los casos más señeros de toda una
existencia entregada al espectador, a la invención al servicio de la sociedad y
de su mejora, al vuelo de la imaginación creativa y de la autoría en su mejor
expresión. Sombra IX Festival de Cine Fantástico Europeo de Murcia por ello,
quiere tributar y dar este homenaje a uno de los nombres insoslayables de la historia
de la cultura española en democracia.